Despido con justa causa: qué cobrás
Última actualización: 29 de mayo de 2026
El despido con justa causa es aquel en el que el empleador invoca una falta grave del trabajador para terminar el vínculo. La gran diferencia con el despido sin causa es que, si la causa es válida, no se paga indemnización por antigüedad ni preaviso. Por eso es clave entender cuándo es legítimo y cuándo puede impugnarse.
Qué cobrás en un despido con causa
Aunque no haya indemnización, igual te corresponde la liquidación final:
- Días trabajados del último mes.
- SAC proporcional.
- Vacaciones no gozadas proporcionales.
Es decir, los conceptos devengados que ya habías ganado. El detalle está en la guía de qué incluye la liquidación final.
Qué NO cobrás
- Indemnización por antigüedad (art. 245).
- Indemnización sustitutiva de preaviso.
- Integración del mes de despido.
Requisitos para que la causa sea válida
El empleador no puede invocar cualquier motivo. La LCT (art. 242) exige una injuria grave que impida continuar la relación, y la jurisprudencia es estricta. Además debe cumplir requisitos formales:
- Comunicar el despido por escrito y expresando la causa de forma clara.
- Proporcionalidad: la sanción debe ser acorde a la falta.
- Contemporaneidad: la reacción debe ser inmediata a la falta, no meses después.
Cómo impugnar un despido con causa
Si considerás que la causa es inventada o desproporcionada, podés reclamar. Si un juez declara que el despido no tenía causa justificada, se convierte en un despido sin causa y el empleador debe pagarte toda la indemnización —e incluso pueden sumarse multas—. Conviene actuar con un abogado laboralista y conservar todas las pruebas.
Estimá lo que estaría en juego
Para dimensionar cuánto cobrarías si el despido se declarara sin causa, podés simularlo en la calculadora con tus fechas y tu sueldo.